Sífilis y Embarazo
La sífilis es una enfermedad extremadamente peligrosa para un bebé que aún no haya nacido. La misma puede ser transmitida a su bebé a travéz del canal de parto (canal vaginal) y, posiblemente si tuviera qe someterse a una cesárea; aunque una cesárea podría reducir el riesgo de transmisión de esta enfermedad. La misma también podría ser transferida a su bebé durante el transcurso de su embarazo.

La sífilis que es transmitida al feto durante el embarazo es conocida como sífilis congénita. Más de 500.000 casos de sífilis congénita ocurren cada año en todo el mundo. Por otro lado, unos 500.000 fetos infectados con sífilis son abortados o nacen muertos cada año. Si usted estuviera embarazada e infectada con sífilis, su bebé podría contraer la enfermedad a través de la placenta, ya que éste es el órgano encargado de alimentarlo. Es verdaderamente importante que se someta a todos los exámenes médicos necesarios para detectar la presencia o no de sífilis durante las primeras etapas de su embarazo, a fin de evitar contagiar a su bebé con esta enfermedad tan peligrosa.

Síntomas de la Sífilis Congénita
La sífilis congénita puede llegar a presentar varios síntomas de extrema gravedad, pero éstos podrían no hacerse notar inmediatamente. Los bebés que nacen padeciendo sífilis congénita podrían no llegar a presentar ninguna clase de síntomas hasta cumplir los ochos meses de vida. Los bebés infectados con la bacteria de la sífilis -por lo general- experimentan erupciones cutáneas, o pequeñas áreas irritadas y adoloridas en su cuerpo. Si su bebé estuviera infectado -probablemente- el aspecto de su piel sería amarillento (ictericia), su naricita sangraría con mucha frecuencia, sus brazos y sus piernas estarían inflamados, y presentaría puntos o manchas pegajosas en su boquita. Su bebé también podría tener un llanto muy débil o parecido al relincho de un caballo. Los bebés infectados con esta enfermedad también podrían llegar a padecer anemia o contraer neumonía durante los primeros años de su vida.

Si su bebé no fuera tratado adecuadamente para curar su sífilis; la falta de tratamiento podría acarrearle problemas físicos realmente muy graves. La sífilis crónica podría causar daños serios en el sistema óseo de su bebé, en sus dientes, en su visión, en sus oídos, y en su desarrollo mental. Su bebé podría sufrir apoplejías, experimentar retraso mental o crecimiento físico deficiente. El 12% de los bebés recién nacidos infectados con sífilis congénita, eventualmente mueren a causa de esta enfermedad.

Análisis y Tratamiento
Si usted estuviera embarazada, sería muy importante que se sometiera a un análisis para detectar si está infectada con sífilis. Para ello, simplemente se le extraerá una muestra de sangre, necesaria para verificar la presencia de la bacteria causante de esta enfermedad. Si su análisis arrojara un resultado positivo en cuanto a la presencia de la bacteria causante de sífilis, debería someterse a un tratamiento adecuado para curar esta enfermedad antes de llegar a la semana 16 de su embarazo; y así podría evitar que dicha enfermedad fuera contraída por su bebé. Más del 98% de los bebés no contraerán la bacteria causante de la sífilis si sus mamás se someten a los adecuados tratamientos antes de llegar al cuarto mes de embarazo. Si usted estuviera atravezando las primeras etapas de esta enfermedad, su bebé correría mayor riesgo de contraer sífilis congénita. El 50% de los embarazos de las mujeres son afectados durante estas primeras etapas. Un tratamiento a tiempo es la mejor opción tanto para usted como para su bebé.

El tratamiento es bastante sencillo si se realiza antes de que la futura mamá llegue al cuarto mes del embarazo. Una simple inyección de penicilina podrá evitar que el bebé pueda llegar a infectarse. Si fuera alérgica a la penicilina, su doctor podría recetarle ciertos antibióticos. Si se sometiera a un tratamiento después del cuarto mes de embarazo, el mismo no surtiría los resultados esperados. Entre el 40% y el 70% de las mujeres que se hubieran sometido a un tratamiento tardíamente, o que no hubieran tratado médicamente su sífilis, darán a luz bebés que padecerán sífilis congénita. Luego del parto, si el análisis que se le practicara a su bebé para detectar si el mismo/a padece sífilis arrojara un resultado positivo, su doctor de cabecera le recetaría inyecciones de penicilina para matar la bacteria. Recuerde que tanto usted como su bebé deberán realizarse repetidos análisis para detectar la presencia de sífilis, a fin de verificar si el tratamiento al que se han sometido ha dado resultado y ha logrado erradicar dicha enfermedad.